Controlar me da seguridad

Seguro que conoces a una persona controladora o, a lo mejor, tú eres la controladora.

¿Qué hace una persona controladora?

Supervisa lo que haces constantemente, te dice como tienes que hacer las cosas, te llama varias veces al día para saber que estás haciendo, te pide explicaciones de donde y/o con quien has estado, desconfía de lo que le cuentas e intenta confirmar tu versión por otros medios, etc. Estos comportamientos los puedes encontrar tanto en el ámbito laboral como en las relaciones de pareja, familiares o de amigos.

¿Qué puede ocurrir cuando tienes cerca a una persona controladora?

  1. Neutral, te da igual que te controlen. Tú estás segura de ti misma y de las decisiones que tomas o de tus acciones.
  2. Te gusta que te controlen, te parece que es una forma de demostrarte amor, que se preocupan por ti, te aporta estabilidad y seguridad.
  3. No lo soportas, te crea conflicto interno y/o con esa persona. Cuanto más intenta controlarte más te distancias y menos te dejas “supervisar”.

¿Qué le aporta al controlador controlar?

El control aporta a la persona que lo lleva a cabo y a la que lo tolera cierta seguridad. La seguridad es una necesidad básica. Gracias a sentirte segura has podido sobrevivir y estar hoy aquí.

Cuando tu forma de relacionarte y de vivir es en esa búsqueda constante de seguridad hay que mirar atrás, mirar al pasado e ir hasta la primera infancia.

¿Qué tipo de apego ha tenido la persona controladora con sus papás o con las personas que la cuidaban?

Según la Teoría del Apego de John Bowly, el vínculo afectivo que el bebé tiene con la madre o figura de referencia, va a repercutir en la forma de relacionarse con el entorno, va a establecer patrones de conducta.

¿Qué ha podido vivir una persona que se siente insegura continuamente?

Puede que sus papás o figuras de referencia no estuvieran disponibles cuando les necesitó, porque trabajaban mucho, porque tenían mas hermanos, porque había muchas personas en el entorno familiar a las que atender…

Puede que no se permitiesen las emociones, las rabietas, el enfado, los llantos… se reprochaban o cortaban.

Puede que haya habido chantaje emocional como forma de disciplina.

Puede que los papás no fuesen maduros emocionalmente y su propia inestabilidad les impidió dar esa seguridad.

Puede que haya tenido unos papás fríos y distantes, sin muestras de cariño entre ellos y hacia el bebé.

Estas hipótesis están detrás de que no haya habido un vínculo de apego seguro. No es algo que haya pasado una vez y ya, se repite durante al menos los seis primeros años de vida.

Y puesto que no ha habido apego seguro durante mucho tiempo, cuando ese niño o esa niña crecen se pueden sentir inseguros, pueden rechazar intimar con otras personas, pueden necesitar que les demuestren constantemente que les quieren, puede que no aceptan las separaciones, etc.

¿Qué puedes hacer hoy?

Reconocer todas tus cualidades.

Reconocer que tú tienes todo lo necesario para sobrevivir sin depender de nadie emocionalmente.

Reconocer que tú puedes aportarte esa seguridad que buscas en otros.

 

No se trata de juzgar, enfadarte o arremeter contra tus papás, sino de aceptar con mucho amor lo que hicieron. Ellos te educaron, te dieron su amor y seguridad como sabían, posiblemente como lo aprendieron de sus padres.

Aceptar a tus padres es un acto de amor hacia ellos y hacia ti. Aceptarles a ellos supone aceptar una parte de ti que estabas rechazando.

Se trata de ser responsable de tu yo de hoy, de relacionarte desde tu adulta segura.

Se trata de abrazar a esa niña que le faltó seguridad y decirle que tú estás para protegerla, cuidarla y darle mucho amor.

 

Y tú, ¿cómo te llevas con el control?

 

5 comentarios en “Controlar me da seguridad”

  1. Hola Laura,

    También puede ser una conducta aprendida, la que han vivido de sus familiares, no solo alguno de sus progenitores, sino lo que se percibe en toda la familia, ¿verdad?

    Personalmente vivo una relación familiar controladora, más bien la sufro, y no sé qué hacer al respecto. Yo entiendo a mi familiar y la acepto, pero me cuesta aceptar el continuo desgaste que me produce, el agobio que siento por entender su sufrimiento al no saber de mi en todo momento. Es más, esa persona no lo reconoce, piensa que soy una exagerada por sentirme así.

    ¿Podrías darme algún consejo?

    1. Hola! Muchísimas gracias por tu sinceridad.
      Claro que puede ser una conducta común en la familia, si es así, habría que ver qué ocurrió en el transgeneracional con el control. Controlar es la mejor respuesta a algo que sucedió y provocó mucho dolor, puesto que la familia está reparando ese dolor.
      ¿Qué puedes hacer tú? Decirle que si te ocurre algo serás la primera persona a la que llamarás y que porque no habléis todos los días o varias veces al día no significa que no la quieras, que la quieres y tu forma de demostrarlo es…. no llamando constantemente.
      Por otro lado, sería interesante que tú también te revisaras en este sentido, ¿necesitas controlar?, ¿qué pasa en ti cuando no sabes de alguien?.
      Con respecto a tu agobio por entender su sufrimiento, imagino que es una persona adulta igual que tú por tanto interactúa con ella como tal.
      Un abrazo enorme, espero que te sirva.

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