La importancia del estado emocional

El estado emocional, las emociones… están por todas partes, solo falta que se hable de ellas en los telediarios.

Sin embargo, a pesar de que se habla mucho de emociones, tengo la sensación de que no se reconoce la importancia que tienen.

Te imaginas como primera noticia del telediario algo así como » De mezquindad a consideración, empatía, liderazgo, compromiso y comprensión en el Congreso».

La verdad es que estaría muy bien, significaría que tenemos ejemplos muy visibles de una buena gestión emocional y que las emociones están ocupando el lugar que se merecen.

Las emociones son tesoros, indicadores, regalos de nuestra naturaleza humana que nos permiten entendernos, comprendernos, comunicarnos, etc.

Otra parte interesante de las emociones es que tu puedes elegir aquellas que quieres sentir.

Estarás pensando que a nadie le gusta estar triste o sentir enfado, y estoy de acuerdo contigo. Cuando pierdes algo o a alguien es inevitable y sano, sentirse triste.

La tristeza indica que has perdido algo importante para ti y es fundamental sentirla. Es una forma de adaptación que utiliza nuestra biología puesto que va acompañada de una serie de hormonas.

Las hormonas de la tristeza son cortisol, falta de adrenalina, déficit de serotonina y producen que te sientas sin fuerza, sin ganas, desanimada, desmotivada, relantizan el organismo….

Al igual que la alegría, descarga en nuestro torrente sanguíneo endorfinas, dopamina y serotonina.

Como te dije antes, lo interesante de las emociones es que tu puedes elegir las que sientes o lo que es lo mismo puedes cambiar tu estado emocional.

Si la tristeza, por ejemplo, la sientes todos los días, las 24 horas y durante un periodo muy largo puede llegar a ser desadaptativa para ti. Y en algunos casos puede ser necesaria la intervención de un profesional de salud.

Antes de llegar a ese extremo puedes hacer algo. Puesto que tu eres responsable de tus emociones, puedes cambiarlas.

Sí, sí, como lo oyes.

Imagínate que estas triste porque has perdido un contrato que ibas a firmar y de repente recibes la llamada de  tu mejor amiga y te dice que va a ser mamá, algo que llevaba buscando mucho tiempo.

¿A qué te cambiaría el estado emocional?, ¿a qué, pasarías de tristeza a alegría, cariño, apoyo…?

Pues igual que puedes hacerlo cuando sucede un hecho externo a ti y que tu no puedes controlar, puedes hacer que suceda desde dentro.

Tú puedes fabricar la emoción que quieres sentir. 

Te invito a que te pongas de pie y empieces a saltar y gritar como si tu equipo preferido (aunque no te guste el fútbol, imagina que es la Selección de tu país) hubiese marcado un gol.

¿Cómo te sientes? Te sientes eufórica, alegre, contenta, con ganas de moverte, de compartir tu alegría…

Te imaginas que cada vez que sientes aburrimiento, por poner un ejemplo, en lugar de ir a la nevera, abrirla y comer lo primero que pillas, te levantases del sofá y te pusieses a saltar.

Te imaginas que cada vez que te sientes sola y triste, te fueses a dar un paseo, te pusieses a bailar la música que mas te gusta o llamases a esa amiga con la que te encanta hablar.

¿Cómo cambiarían estas acciones tu estado emocional?

Te imaginas levantarte cada día y ponerte frente al espejo saltando de alegría.

Las decisiones que tomamos están influidas por nuestro estado emocional y he aquí la importancia de nuestras emociones.

A mejores emociones, mejor estado emocional y mejores decisiones.

Esos días en los que te levantas contenta y satisfecha, te ves guapísima en el espejo, la ropa te sienta de maravilla, te ceden el paso con el coche, aparcas a la primera, llegas al trabajo y todo te sale bien… ¿es casualidad?.

Verdad que no, es como cuando estás enamorada, todo te sale bien, ves todo de color de rosa, cada cosa tiene la importancia que merece.

Tu estado emocional te permite vivir en el «buenrrollismo».

¿Te imaginas provocarte tu buen rollo cada día?.

¿Cómo afectaría a tu vida si te levantases buenrrollista?.

¿Cómo afectaría a tus relaciones?.

¿Cómo te afectaría a tu relación contigo misma?.

¿Cómo afectaría a tu relación con la comida?.

¿Cómo afectaría a tu salud?.

La invitación es a que escuches tus emociones y si no te aportan, las cambies a otra que te beneficie.

Puesto que las emociones están asociadas a las hormonas, podemos estar enganchadas a ellas. Si llevas mucho tiempo sintiendo una emoción, te has podido volver adicta.

Es como si cada día bebes leche con chocolate, el día que no la bebes estás rara y a los tres o cuatro días sientes que la necesitas, tienes hasta «mono».

Si observas que estas enganchada a una emoción que no te gusta o crees que no te favorece, y por más que lo intentas no consigues cambiarla, no dudes en pedir ayuda.

Desde el coaching estratégico se puede hacer rotura de patrón o una intervención para romper este hábito emocional.

Es muy habitual que esto ocurra y lo hayas pasado por alto. 

A si es que, a observar tus emociones y si no te gustan, ¡ponte a saltar!

Si te apetece descubrir como romper ese estado emocional recurrente que no te gusta ni te favorece, no dudes en contactarme y reservar una sesión conmigo.

2 comentarios en “La importancia del estado emocional”

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