Miedo al cambio

En estos últimos días he experimentado una sensación muy inquietante de nervios.

En mi cuerpo se manifestaban en tensión muscular, pulso acelerado, comer deprisa, hablar alto, hablar rápido, ir corriendo a todos lados…

Puesto que hacía tiempo que no sentía esto, me paré a pensar en el origen de mi emoción.

¿Qué me están diciendo los nervios?

Esos nervios me hablaban de miedos. De miedo a lo nuevo, de miedo a equivocarme en mi decisión, de miedo a gustar o no gustar, de miedo a encajar o no encajar, de miedo a aprender cosas nuevas… en definitiva de miedo a lo desconocido, a salir de la famosa zona de confort, miedo al cambio.

Ah! ¡Que no te he contado el evento que me ha provocado estos nervios!

Pues amiga, que el domingo comencé un viaje en coche destino Pontevedra, concretamente a Tui,  para iniciar el Máster Internacional de Coaching Estratégico.

La primera inmersión son siete días consecutivos de formación intensiva aprendiendo y aplicando los fundamentos y técnicas de la metodología.

Hoy no quiero hablarte de qué es el coaching estratégico o para qué sirve.

Quiero compartir contigo mis miedos, qué hay detrás de ellos y cómo he conseguido transformarlos en una emoción mucho más enriquecedora.

La primera vez que estudié coaching y me sumergí de lleno en el crecimiento personal también tuve miedos y había uno que sobresalía sobre todos los demás. Mi miedo más terrible era ¿seré una buena persona?.

De verdad, te aseguro que me daba pánico conocerme. Pensaba, ¿y si soy un monstruo?, ¿y si soy mala persona?.

Con estos pensamientos, con estas preguntas que me hacía constantemente, no sé ni cómo me atreví a seguir avanzando.

Ciertamente, de esta primera vez que estudié coaching a hoy, mis miedos han cambiado. Sin embargo tanto los primeros como los actuales estaban incidiendo directamente sobre mi identidad.

¿En qué me estaba enfocando?

Me estaba enfocando en el resultado. En un resultado que además era totalmente incierto y que no dependía de mí en absoluto.

También me estaba enfocando en lo que podían significar mis descubrimientos. Podía descubrir una nueva identidad, desconocida para mí.

¿Qué he recordado?

Para que haya cambio, para que haya crecimiento es necesario ir un paso más allá. Es necesario explorar lo desconocido.

Para que exista crecimiento es necesario saber donde estoy, donde quiero estar y desarrollar un plan para conseguirlo.

El crecimiento está en el plan, está en enfocarte en el proceso de ir de donde estoy hoy a donde quiero estar en tres meses, en seis meses o en un año.

¿Cómo he cambiado mi emoción a mi favor?

  1. Todas las personas somos únicas, irrepetibles y extraordinarias. Detrás de esos miedos, de las máscaras que nos ponemos (para protegernos), hay una persona maravillosa con multitud de virtudes esperando ser descubiertas y reconocidas.
  2. Me enfoco en el proceso, en disfrutarlo, en aprender, en crecer, en saber hoy más que ayer, en avanzar un paso hacia delante con respecto a ayer.
  3. Desapego del resultado. Yo no soy un resultado, yo soy un conjunto de experiencias, de vivencias, de sentimientos… Yo soy mucho más que un resultado.

Cambiar estos nervios y transformarlos en crecimiento, disfrute, avance, conocimiento… me ha permitido sentirme tranquila, disfrutar del presente, obviar el futuro, crecer, ganar experiencia y experiencias.

No puedo sentirme más orgullosa y contenta por haber elegido este camino, por haber transformado la emoción.

Mi propuesta hoy es que reflexiones sobre ti.

¿Cómo reaccionas tú ante los cambios?

¿Cómo te sientes tú ante lo desconocido?

¿Cuáles son tus preguntas?

¿Cuáles son tus miedos?

Y ahora que sabes todo esto y tienes tus respuestas sinceras, ¿qué vas a hacer?.

Tienes tres opciones:

  1. Pensar ¿por qué voy a cambiar?, me da mucho miedo y no sé si voy a conseguir el resultado.
  2. Preguntarte ¿realmente necesito un cambio?, no estoy tan mal, seguro que con el tiempo las cosas cambiarán y conseguiré lo que quiero.
  3. Plantearte ¿cómo puedo conseguir el cambio que deseo?, ¿qué puedo hacer hoy para avanzar?, ¿conozco a alguien que haya conseguido lo que yo quiero?.

¿Qué opción eliges tu?

Me encantaría saber cuál eliges y conocer tus reflexiones.

4 comentarios en “Miedo al cambio”

  1. Gracias Laura.
    El relato de tus días anteriores ha sido muy clarificador para mi en varios aspectos.
    Aprendo a observar y discriminar mis sensaciones corporales, relacionarlas con estados anímicos y buscar el origen. El miedo es algo que experimentamos constantemente ante cualquier cambio.
    Por otro lado me descubre y me calma con respecto a alguna vivencia.
    Disfruta tu experiencia.
    ¡Brava!

    1. Gracias por leer y comentar. Me alegra muchísimo que mis relatos te de claridad.
      Desde la claridad puedes tomar acción, ya sabes que el conocimiento sin acción no es crecimiento. La única forma de crecer y avanzar es hacer, hacer cosas diferentes, a pesar del miedo.
      Un abrazo enorme.

  2. Sonia González

    Me encanta tu reflexión, análisis y empuje.
    Sin embargo, al leerte, me reflejo; me impacta que muchas veces actúo comiendo rápido o sin hambre, y con desesperación del ritmo y pauta de otras personas en su actuar, cuando no he sido consciente de mis propios miedos que se expresan sin percatarme.

    1. Enhorabuena Sonia y muchas gracias por comentar.
      El primer paso es darse cuenta de esos miedos que se manifiestan de una forma u otra. Una vez que los tienes identificados los puedes abrazar y puedes moverte hacia donde desees.
      Un abrazo enorme.

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